
Ayer, con 38 ºC, decidimos ir al Aquarium de Zaragoza. ¡¡¡En qué hora!!!
Camino del Aquarium vimos que estaban tirando todos los edificios que se habían construido para la Expo. Y, digo yo, ¿no podrían aprovechar esos edificios para otros menesteres?
Después aparcamos el coche y empezamos a caminar por un paseo muy largo, carente de sombras y con un sonido de fondo de lo más desagradable. Además, de las fuentes salía agua hirviendo. Tras los 10 minutos de rigor con el agua corriendo, conseguimos beber un estupendo trago a más de 30 grados.
El aquarium está muy bien para niños. Hay cocodrilos que les encantan y pueden dar de comer a las carpas. Sin embargo, no es nada recomendable acudir durante el verano.

